11 de octubre de 2025
Lordosis cervical: qué es y cómo cuidarla
Léa Guido
¿Qué es la lordosis cervical?
La lordosis cervical es la curva natural, en forma de C, que tienen las siete vértebras del cuello. Esta curvatura no es un capricho anatómico: amortigua impactos, distribuye el peso de la cabeza y protege la médula espinal y las estructuras nerviosas que pasan por esa zona.
Cuándo se convierte en un problema
El problema aparece cuando esa curva se pierde (rectificación) o se exagera (hiperlordosis). Las malas posturas mantenidas frente a pantallas, dormir en posiciones forzadas, traumatismos como el latigazo cervical o simplemente el paso de los años pueden alterar esta curvatura con el tiempo.
Síntomas más habituales
Cuando la curva cervical se altera, es frecuente notar rigidez y dolor en el cuello, dolores de cabeza que nacen en la nuca, tensión en los hombros y, en algunos casos, hormigueo que baja hacia los brazos. Muchas personas también describen fatiga al mantener la cabeza erguida durante mucho tiempo.
Cómo ayuda la quiropráctica
En consulta, valoramos la movilidad y la alineación de las vértebras cervicales para identificar qué segmentos están más restringidos. Los ajustes quiroprácticos, combinados con ejercicios específicos de fortalecimiento y pautas de higiene postural, ayudan a recuperar progresivamente una mecánica cervical más equilibrada y a reducir la tensión asociada.
Preguntas frecuentes
¿La lordosis cervical se puede corregir del todo? Depende del grado de alteración y del tiempo que lleve instaurada. En muchos casos se logra una mejora notable de la curva y, sobre todo, de los síntomas asociados.
¿Es lo mismo que la rectificación cervical? No exactamente. La rectificación es la pérdida parcial o total de esa curva, mientras que la lordosis cervical es el nombre de la curva en sí, que puede estar disminuida, normal o aumentada.
¿Cuánto tiempo se tarda en notar mejoría? Varía según cada persona, pero muchos pacientes perciben alivio de la tensión y el dolor en las primeras semanas de cuidado quiropráctico constante.
¿Puedo hacer algo en casa para ayudar? Sí: cuidar la altura de la pantalla, evitar mirar el móvil con el cuello flexionado durante mucho tiempo y hacer pausas activas cada hora marcan una gran diferencia.
¿Cuándo debo consultar a un profesional? Si el dolor de cuello es persistente, se acompaña de hormigueo en los brazos o de dolores de cabeza frecuentes, conviene que te evalúen cuanto antes.